Me gusta mucho cuando la informática se usa de manera artística. Esto lo vi hace tiempo y hoy me lo reencontré. Flash se ha convertido en una de las herramientas que más riqueza le ha dado a la red y especialemente cuando hacen estas cosas.
Gracias al post de nuetro querido y cerrado anterior blog leí este libro de nuestro conocido y querido Neil Gaiman (coautor de Buenos Presagios y autor de Neverwhere y Sandman. Seguir leyendo »
Suena el teléfono…
- ¿Dígame?
- Buenos días, ¿podría hablar con el titular de la linea?
- Soy yo mismo
- ¿Me dice su nombre por favor?
- Juan Luis
- Señor Juan Luis, le llamo de Telefónica para ofrecerle la promoción de instalar una línea
adicional en su casa en donde usted tendrá derecho a…
- Disculpe la interrupción, pero, exactamente ¿quien es usted?
- Mi nombre es Judith Maciel, de Telefónica y estamos llamando…
- Judith, disculpeme, pero para nuestra seguridad me gustaría comprobar algunos datos antes de continuar
la conversación, ¿le importa? Seguir leyendo »
Siempre que tengo oportunidad comento que tengo un amigo que hace experimentos en su casa de “tecnología dura”, que el tipo terminó en el hospital por recibir una descarga electrica de alto voltaje haciendo un laser casero de alta potencia,que inundó su casa haciendo una pecera gigantesca o que bombardeó media manzana de cerámica intentando hacer un horno de fundición de aluminio. Bueno navegando por internestor di sin querer con la página de este tipo que, con el Dr. D comparte hemisferio y hobbies:
Un escorpión, que deseaba atravesar el río, le dijo a una rana:
-Llévame a tu espalda
-¡Que te lleve a mi espalda! -contestó la rana- Ni pensarlo! ¡Te conozco! Si te llevo a mi espalda, ¡me picarás y me matarás!
-No seas estúpida-le dijo entonces el escorpión- No ves que si te pico te hundirás en el agua y que yo, como no sé nadar, ¿también me ahogaré?
Los dos animales siguieron discutiendo hasta que la rana fue persuadida. Lo cargó sobre su resbaladiza espalda, donde él se agarró y empezaron la travesía.
Llegados al medio del gran río, allí donde se crean los remolinos, de repente el escorpión picó a la rana. Ésta sintió que el veneno mortal se extendía por su cuerpo y, mientras se ahogaba, y con ella el escorpión, le gritó:
-¡Ves te lo había dicho! ¿Pero qué has hecho?
-No puedo evitarlo-contestó el escorpión antes de desaparecer en las aguas- Es mi naturaleza.
Supe por Werty que un compañerito de su hijo, del Jardín de Infantes, falleció súbitamente ayer a raíz de una insuficiencia coronaria no detectada. Sobran las palabras cuando muere un niñito al amparo de su hogar. Sobran las preguntas cuándo se trata de entender cómo se arrebata una vida que se supone protegida de todo mal. No hay consuelo cuando la idea del desamparo es tan grande.